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lunes, 10 de septiembre de 2018

Jueces anticorrupción y fin de Justicia y Paz, en reforma de justicia. eltiempo.com

Jueces anticorrupción y fin de Justicia y Paz, en reforma de justicia

Las altas cortes y la Ministra de Justicia se reunieron este martes para discutir la reforma.
En la reunión estuvieron los presidentes de las altas Cortes junto con la nueva ministra de Justicia, Gloria María Borrero.
 
14 de agosto 2018 , 07:58 p.m.
A finales de septiembre, el Gobierno presentará un nuevo proyecto de reforma de la justicia, que esta vez será concertada con las altas cortes y las cabezas de la Rama Judicial.
Así lo anunció este martes la ministra de Justicia, Gloria María Borrero, tras un encuentro con los presidentes de las altas cortes y el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, para discutir los principales puntos de esa transformación. En la reunión se trataron 11 puntos que implican reformas constitucionales y 14 puntos sobre cambios legales. 
Según la ministra, fue una “reunión muy cordial” en la que se fijó un cronograma de trabajo. En el encuentro se trataron temas sobre el presupuesto y la colaboración armónica entre las ramas del poder.
Hay un ambiente de diálogo y escucha mutua
El consenso es clave, pues la reforma de equilibrio de poderes tramitada en el 2015 –que generó fuertes críticas de las cabezas de la justicia– terminó siendo tumbada casi en su totalidad en la Corte Constitucional

Borrero aseguró que se habló sobre los problemas del sistema penal acusatorio para “desatascar la realización de audiencias”, pues una de cada cuatro diligencias se cancela. 

Además, el Gobierno planteó la necesidad de crear cargos para jueces especializados contra la corrupción y la extinción de dominio, así como herramientas para fortalecer los sistemas de información de los juzgados. 

También se estudió una reforma de la disciplina judicial, la cual está hoy a cargo de la Sala Disciplinaria de la Judicatura, ya que aún no ha sido creada, por falta de regulación, la Comisión Nacional de Disciplina Judicial, que fue de lo poco que se salvó de la anterior reforma.
El presidente del Consejo de Estado, Germán Bula, dijo que en la reunión también se debatió sobre el mecanismo para fortalecer las primeras y segundas instancias en los procesos judiciales y cómo hacerlo con las altas cortes como órganos de cierre.

“Hay un ambiente de diálogo y escucha mutua. Esta es una reforma de tracto sucesivo que va a tomar un tiempo. Hay que hacer muchos esfuerzos, y algunos no tendrán concreción en el corto plazo”, dijo Bula. 

Bula también afirmó que se está estudiando la forma en la que puedan quitárseles a las cortes las funciones electorales, pues hasta ahora el Congreso ha archivado esas iniciativas. 

José Luis Barceló, presidente de la Corte Suprema, aseguró que la idea básica es que la administración de la justicia sea eficiente, eficaz y llegue a la base de la comunidad. “Para eso se requieren más jueces, mayor presupuesto y perfilar cambios en los procedimientos”, dijo. 

El fiscal Néstor Humberto Martínez afirmó que se planteó la posibilidad de agotar la ley de Justicia y Paz, es decir, de darle un cierre, así como a la Ley 600, para que Colombia tenga un solo sistema de justicia penal. “Esa convivencia ha afectado la eficiencia del sistema penal”, dijo.

El Fiscal agregó además que la ley de Justicia y Paz "no puede seguir cabalgando lentamente”, cuando esos recursos podrían ser usados en la justicia ordinaria.

Martínez también dijo que se habló sobre hacer un uso más racional de la acción penal: “Colombia no puede seguir transitando por la criminalización de toda clase de conductas sociales”, aseguró.

JUSTICIA eltiempo.com /

Cortes y Gobierno se reunieron para hablar sobre reforma a la justicia. eltiempo.com

Cortes y Gobierno se reunieron para hablar sobre reforma a la justicia

Se planteó la creación de jueces especializados en corrupción y terminar la ley de Justicia y Paz.
En la reunión estuvieron los presidentes de las altas Cortes junto con la nueva ministra de Justicia, Gloria María Borrero.
14 de agosto 2018 , 01:28 p.m.
Este martes los presidentes de las altas Cortes se reunieron con la ministra de Justicia para compartir opiniones sobre cómo se debería desarrollar una reforma en este sector. 
En la reunión se trataron 11 puntos de reformas constitucionales y 14 puntos de reformas legales para el sector justicia. 
En la reunión estuvieron el presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Édgar Carlos Sanabria Melo, la ministra de Justicia Gloria María Borrero, el presidente de la Corte Suprema de Justicia Jose Luis Barceló, el Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez Neira, el Secretario General de la Presidencia de la República Jorge Mario Eastman, el Presidente del Consejo de Estado Germán Bula Escobar y el representante de los funcionarios y empleados en la Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial Luis Fernando Otálvaro. 
El presidente del Consejo de Estado, Germán Bula, dijo que en la reunión se habló sobre la forma de fortalecer a las primeras y segundas instancias. También se habló cómo fortalecer a las altas cortes como órganos de cierre. 
"Hay un ambiente de diálogo y escucha mutua. No se trata de una reforma a a la justicia que no se puede pensar como un asunto de un solo contado. Esta es una reforma de tracto sucesivo. Esta reforma va a tomar un tiempo, hay que hacer muchos esfuerzos y algunos no tendrán concreción en el corto tiempo", dijo Bula. 
Bula afirmó que también se está estudiando la forma en la que se les quiten a las cortes las funciones electorales, pues hasta ahora el Congreso ha archivado esas iniciativas: "Nosotros no nos tamos esa función, sino que la Constitución del 91 les dio esas funciones a las Cortes. El 15 de marzo de este año el Consejo de Estado presentó un proyecto de acto legislativo desprendiéndose de esas funciones", afirmó. Dijo que ese proyecto fue archivado. 
El Ministerio de Justicia dijo que en la Reunión con la Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial se fijó un un cronograma con el que el Gobierno "espera presentar un proyecto de reforma a la justicia a finales de septiembre". 
Los temas que se estudiarán son reformas al Sistema Penal Acusatorio, la creación de algunos cargos de jueces, fortalecer los sistemas de información y analizar la disciplina judicial, aseguró la ministra Gloria María Borrero. 
La ministra dijo que "es un deseo del presidente Iván Duque crear mayores plazas para cargos de jueces anticorrupción y de extinción de dominio". 
El Fiscal Néstor Humberto Martínez dijo que la reunión fue muy provechosa y se planteó la posibilidad de agotar la ley de Justicia y Paz, es decir, de darle un cierre, así como la ley 600 para que Colombia tenga un solo sistema de justicia penal. 
"Esa convivencia ha afectado la eficiencia del Sistema Penal y creo que tenemos un entendimiento muy amplio entre las Cortes, la Fiscalía y el Gobierno sobre esta materia", dijo Martínez.  
El Fiscal dijo, además, que la ley de Justicia y Paz no puede "seguir cabalgando lentamente", cuando esos recursos podrían ser usados en la justicia ordinaria. Martínez dijo que hay inventarios muy adelantados en esa jurisdicción. 
Martínez también dijo que se habló sobre hacer un uso más racional de la acción penal: "Colombia no puede seguir transitando por la criminalización de toda clase de conductas sociales. Ese es un punto de encuentro y de entendimiento", aseguró. 
JUSTICIA. eltiempo.com

Consejo de Estado revela acuerdos básicos sobre reforma de justicia. Entrevista Yamid Amat 08 de septiembre de 2.018 al Presidente del Consejo de Estado Dr. German Bula Escobar..

Consejo de Estado revela acuerdos básicos sobre reforma de justicia

El magistrado Germán Bula Escobar asegura que se creará una gerencia fuerte para la justicia.
El magistrado Germán Bula habla sobre la reforma de la justicia.

08 de septiembre 2018 , 10:15 p.m.
Aquí están las bases de la reforma de la justicia sobre las cuales ya existe un principio de acuerdo entre el Gobierno y las altas cortes. Son analizadas por el presidente del Consejo de Estado, magistrado Germán Bula Escobar, quien participa en la discusión y adopción con la ministra de Justicia, Gloria María Borrero; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, José Luis Barceló; el presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Édgar Carlos Sanabria, y el magistrado de la Corte Constitucional Luis Guillermo Guerrero:

1.- Solo tres cortes. 2.- Eliminar el Consejo Superior de la Judicatura. 3.- Gerencia fuerte 4.- Autonomía.- 5.- Presidencias de altas cortes por 2 años. 6.- Tutelas vía electrónica. 7.- Banco Mundial financiaría sistematización de la justicia. 8- Creación del código de conducta judicial. 9.- Creación de la Comisión Nacional de Ética. 10.- Eliminación de la morosidad judicial llamada “corrupción pasiva de la justicia”. 11. - Aumento a 50 años de la edad para ser magistrado. 

Bula, destacado jurista, abogado de la Universidad del Rosario, con maestrías en la Universidad Nacional y el Instituto de Altos Estudios de Madrid, fue ministro de Educación, vicecontralor y árbitro de la Cámara de Comercio.

¿Siempre se creará una nueva corte
No. Y la reforma no lo hace porque Gobierno y altas cortes estamos de acuerdo en que hay maneras de mejorar la “justiciabilidad”, sin necesidad de crear una corte nueva. Para nosotros debe haber solo tres cortes.

¿Eliminan la Judicatura?
Como hay tres jurisdicciones –la ordinaria, que encabeza la Corte Suprema; la contencioso administrativa, que encabeza el Consejo de Estado, y la constitucional, que encarna la Corte Constitucional–, solo deben existir esas tres cortes. El Consejo Superior de la Judicatura no es corte. La propuesta que hacemos es rediseñarlo. Y no se trata de las personas que lo integran, sino de la inadecuación de su diseño. 

¿La ministra está de acuerdo?
Ella tiene esa propuesta como principalísima. Sabe lo que decimos y por qué. 

¿Y quién los vigilará a ustedes disciplinariamente?
A los magistrados de altas cortes los debe disciplinar, después de levantado el fuero en materia penal, la Corte Suprema de Justicia; en materia de indignidad, el Senado de la República. Quienes no son magistrados de alta corte, o sea magistrados de tribunales, jueces, funcionarios, empleados, se deben disciplinar como se hace en el nivel ejecutivo, o sea mediante control interno, simplemente. 

¿Y la vigilancia sobre jueces y abogados?
Los abogados van a la colegiatura de abogados, y los jueces y funcionarios, a una estructura de control interno que tiene después un control judicial.

¿Y el manejo presupuestal de las cortes?
Eso no lo debe hacer una alta corte. Hoy lo maneja el Consejo Superior de la Judicatura, que no debe seguir siendo considerado una alta corte porque no juzga, no es una jurisdicción, es una estructura cuya función es administrar.

Consideramos que el nivel operacional tiene que estar en manos de una gerencia fuerte que pueda resolver el problema del ascensor de Cali, del tóner, del papel, de la introducción de tecnologías, sin cortapisas y sin una junta tipo corte permanente cuyo rol en este aspecto no parece tener sentido. 

¿Hay, pues, acuerdo en acabar con el Consejo Superior de la Judicatura?
De parte nuestra, consideramos que debe hacerse una reformulación radical, sí. Hay unos principios que hemos estado discutiendo, y la ministra tiene trabajos y reflexiones previas hechas sobre estos asuntos desde hace mucho tiempo; nos escuchó durante largas horas, y esperamos que el proyecto que radique la próxima semana refleje nuestras aspiraciones.

¿Sobre qué otros puntos hubo acuerdos con la ministra de Justicia?
No volveremos a los fondos rotatorios del Ministerio de Justicia ni nada por el estilo; es imperioso conservar la autonomía de la rama, pero con un diseño organizacional más adecuado, que sea eficiente, eficaz, efectivo, funcional. Hay que distinguir lo operacional, meramente gerencial, de los temas que son de gobierno, de la rama, los mapas judiciales, la carrera judicial, la escuela Lara Bonilla, que esos no se puede dejar a un supergerente de quien se pretenda que lo maneje todo, porque los jueces no estaríamos de acuerdo. Por supuesto que además se requiere una junta directiva de corte clásico, de reuniones periódicas, que no sea permanente.

Se habló incluso de la posibilidad de que las presidencias de las altas cortes no sean anuales para garantizar la estabilidad de las políticas de las ramas.

¿Presidentes de cortes para un periodo de cuatro años?
La idea es de dos años. Hoy en día son de un año, y probablemente no es un tiempo suficiente para darles estabilidad a las políticas.

¿Y qué va a pasar con la llamada Comisión Nacional de Disciplina Judicial?
No ha podido empezar a funcionar y no se necesita.
Yo me atrevo a asegurar que el país entero no espera una reforma de la justicia sobre las altas cortes sino sobre otro tipo de cosas: que haya justicia, que sea rápida, que sea eficiente.

Estamos absolutamente de acuerdo, por eso se llama una ‘reforma proceso’. Vamos a hacer lo que la gente espera. ¿Con qué estructura administrativa lo vamos a ejecutar? Lo que tenemos hoy en materia de tecnologías de información, por ejemplo, no es bueno en absoluto.
Juzgados, tribunales, cortes están acumuladas de papeles de expedientes…

Así es. En las puertas del garaje del Consejo de Estado siempre hay camiones del correo bajando y subiendo expedientes; a la Corte Constitucional llegan tutelas por toneladas de todo el país: ya la propia corte está planteando la posibilidad de que lleguen los fallos por vía electrónica, y solo los seleccionados remitan el expediente; son cosas bastante elementales que necesitan una estructura gerencial; el enredo que hoy existe se origina en la inadecuación del diseño del Consejo de la Judicatura, que mezcló los problemas de disciplina judicial de los jueces y abogados con los temas de administración y de gobierno judicial.

Pero ¿cómo hacer para que la justicia use la modernidad, lo electrónico, lo digital, lo sistematizado; hay presupuesto para eso?
En este momento, el director de la rama –que es un excelente ejecutivo–, el doctor Mauricio Cuestas, tiene muy avanzadas las conversaciones con el Banco Mundial dirigidas a obtener una asesoría reembolsable para lograr la sistematización de la rama Judicial de una manera adecuada, y eso se puede hacer con vigencias futuras; hay también una propuesta del fiscal Néstor Humberto Martínez sobre cómo monetizar más de 20 billones de pesos que hay en bienes con extinción de dominio.

Le hemos planteado a la ministra la importancia de una cláusula constitucional que le garantice la financiación a la justicia y hemos explicado por qué: desde el 91, con la nueva Constitución, la demanda por justicia creció en más del 300 % porque es quizá la constitución más garantista de América Latina. Hay 800.000 tutelas en un año; la gente acude a la justicia porque espera que la justicia resuelva problemas.

Y ¿es satisfactoria y pronta la respuesta de la justicia colombiana
Para las tutelas, sí. Pero eso hace que se agrave el retraso de los demás procesos. La situación no es satisfactoria en absoluto. Pero los hechos, tomados grosso modo, son determinantes: 300 % creció la demanda por justicia, y el aparato judicial medido de la manera más laxa pudo haber crecido el 30 por ciento.
Todos esos asuntos tienen que ser resueltos por un aparato administrativo eficiente de la rama, con capacidad contundente para abordar los problemas y resolverlos, y eso no lo tenemos hoy
Tenemos un desborde evidente en la demanda de justicia de cara a la oferta de justicia. Todos esos asuntos tienen que ser resueltos por un aparato administrativo eficiente de la rama, con capacidad contundente para abordar los problemas y resolverlos, y eso no lo tenemos hoy. Por eso, déjeme anunciar que estamos realizando un enorme esfuerzo para construir el código de conducta judicial de Colombia: vamos a hacerlo tomando como base el código modelo iberoamericano. 

Vamos a tener nuestro propio código nacido del trabajo de miles de jueces, magistrados y magistradas en todo el país. En eso estamos trabajando. Ya hay una propuesta que consiste en crear la comisión nacional de ética de la rama Judicial. Hemos propuesto que el código de conducta judicial se haga sobre la base de intensa metodología participativa porque, si no, no sirve para nada.

¿Cómo se adopta el código de conducta judicial?
Una de las propuestas es llevarlo al nivel de ley. Pero hay diversas formas.

¿Ese código de ética o de conducta cobija a magistrados, jueces?
A todo el mundo. A todo el poder Judicial. Es un código que debe buscar la excelencia en la justicia; por eso, cuando decimos “cero tolerancia”a la corrupción, eso es lo mínimo sencillamente, porque sin eso no hay juez.

Y ¿la demora en los fallos de jueces y tribunales y cortes?
Eso es lo que la academia llama “corrupción pasiva” de la justicia, es la mora judicial, pero la mora no depende necesariamente del juez; el juez lo que tiene que ser es diligente, la mora puede depender del sistema; es decir, ¿es correcto que en Colombia haya 800 mil acciones de tutela? El problema es de los jueces a los que les llegan esas tutelas? Será que fuera de la rama Judicial siguen el desconocimiento y la violación de los derechos fundamentales que obligan a ese número exagerado de acciones de tutela? 

El año pasado, el entonces jefe de Planeación, Simón Gaviria, y el Dane presentaron la investigación sobre acceso a la justicia más importante que se haya hecho en Colombia. Gaviria, que no es abogado, que no tiene nada que ver con los jueces, dijo esta frase: “La principal medida de descongestión de la jurisdicción administrativa es que funcione el sistema de salud”.

¿O sea?
Un juez no puede producir más de lo que produce. Hay que enfatizar en que es fuera donde se producen la congestión y la complejidad. Cuando el ciudadano debe recurrir al juez para que el sistema de salud autorice la entrega de unos pañales o unos fármacos, ¿cómo puede evitarse la congestión de los despachos judiciales? El asunto no es tan sencillo; los jueces son seres humanos. El día no tiene sino 24 horas. Usted tiene jueces con 900 expedientes, magistrados con 2.000 expedientes a su cargo. La justicia cercana se realiza en el juzgado del circuito, en el juzgado municipal, en el tribunal departamental, etc. 

Eso no es materia de la reforma constitucional sino de reformas legales, y naturalmente implican presupuesto, y esos temas vendrán porque ese es el propósito del Presidente. 

¿Qué otras reformas vendrán?
En esta primera parte es importante pensar en los periodos de los magistrados; no queremos extender periodos para los actuales, pero sí para nuestros sucesores. Un magistrado debería tener por lo menos un periodo de 12 años. Elevarlo de ocho a doce. Hay quienes plantean dieciséis y quienes plantean veinte. A partir de que vayan siendo elegidos nuevos, para que no se crea que es beneficio propio.

Y se está proponiendo elevar la edad mínima para ser magistrado a 45 o 50, con una experiencia mínima como juez de 15; hay propuestas de 20, de 25 años.

¿Eso es lo que han estado discutiendo?
Sí. Y esperamos que el jueves, la ministra los anuncie.

¿Hay un acuerdo ya?
Es claro que hay puntos de convergencia. 

¿Para qué elevar el periodo?
No solo el periodo; la edad, la experiencia. Serían cortes con personas con mucha trayectoria profesional. Eso busca además que la mayoría de los magistrados salgan con pensión y sin la necesidad de ejercer la profesión: no ha sido bueno cuando usted lee en la prensa que algún exmagistrado hizo tal o cual cosa, que no parece decorosa; eso afecta al conjunto de la magistratura. 

El Presidente y la ministra han hablado de un pacto nacional por la justicia…
Sí. Nosotros estamos esperando la invitación formal al pacto por la justicia que debería facilitar el desarrollo de leyes estatutarias, ordinarias, asignaciones presupuestales y cuestiones operacionales que mejoren la justicia para la gente.

Y ¿cómo piensan escuchar a la ciudadanía?
Le hemos propuesto a la ministra mirar el experimento argentino, en el que por internet ya participan más de 40.000 personas discutiendo las reformas de la justicia.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

viernes, 7 de septiembre de 2018

Cambio Radical radicó su propia reforma a la justicia. elespectador.com

Cambio Radical radicó su propia reforma a la justicia

El partido del exvicepresidente Germán Vargas Lleras se le adelantó al gobierno Duque. No más participación de las altas cortes en la elección de altos dignatarios, acabar con el Consejo de la Judicatura y la Comisión de Acusaciones, y regular la tutela, puntos claves.
La reforma de Cambio Radical propone acabar con la participación de las cortes en la elección de altos dignatarios.Archivo-El Espectador
Tal y como lo había anunciado desde la semana pasada, el partido Cambio Radical radicó hoy en el Congreso su proyecto de reforma a la justicia, cuyos pilares fundamentales se cimientan en la propuesta que sobre ese tema hiciera en la reciente campaña presidencial el candidato Germán Vargas Lleras, considerado el jefe natural de la colectividad. desde el sábado pasado, El Espectador anticipó que en el articulado de la iniciativa se plantean los temas cruciales que han sido motivo de controversia en el accionar del poder judicial en los últimos tiempos, entre ellos, la participación de las cortes en la elección de altos dignatarios o el papel del Consejo Superior de la Judicatura.
De manera concreta, el proyecto de reforma constitucional propone la eliminación de las facultades electorales de los magistrados de altas cortes, argumentando que esos procesos disminuyen el tiempo de estas corporaciones para cumplir con sus funciones y desnaturalizan las tareas de los mismos magistrados. La iniciativa busca que no vuelvan a participar en la elección del fiscal general, el registrador nacional, el contralor general, el procurador general y los magistrados de la Corte Constitucional.
En cuanto al Consejo Superior de la Judicatura, la exposición de motivos de la reforma presentada sostiene que debe ser eliminado para dar paso a una entidad con enfoque gerencial, que se centre en una mejor gestión de los recursos de la Rama Judicial. En tal sentido, se propone retomar la idea de la Dirección de la Administración de Justicia, cuyo regente sería elegido por los presidentes de la Corte Constitucional, la Corte Suprema y el Consejo de Estado.
En el capítulo específico del juzgamiento disciplinario de la conducta de los abogados, hoy desarrollado por la Sala Disciplinaria del Consejo de la Judicatura, el acto legislativo de Cambio Radical busca crear un Colegio Nacional de Abogados para garantizar el ejercicio adecuado de esta profesión. Mientras entra en funcionamiento dicho organismo, la idea es que la misión disciplinaria para evaluar el comportamiento de los profesionales del derecho sea ejercida por la Procuraduría General de la Nación.
Por otra parte, se incluye la creación de la Corte de Aforados Constitucionales, que sería el organismo para evaluar los delitos cometidos por funcionarios con fuero: presidente de la República, fiscal y magistrados de las altas cortes. En la actualidad, esta función la desarrolla la Comisión de Acusaciones de la Cámara con juicio del Senado. En criterio de los redactores del proyecto, este procedimiento es “antitécnico e ineficiente”, pues el Congreso no tiene capacidad para hacer esos juicios.
La reforma recalca también en otros aspectos que son de alta controversia jurídica en los altos tribunales. En concreto, lo que los abogados denominan “seguridad jurídica” o “certeza en la aplicación del derecho”. En consecuencia, lo que se busca es recobrar la figura del “precedente judicial” para salvaguardar que cada juez aplique a su acomodo la jurisprudencia de las altas cortes. Por eso, la innovación es que en sus providencias los jueces acojan obligatoriamente la doctrina como criterio auxiliar de la actividad judicial.
Esa controversia toma forma en el articulado propuesto por medio de dos iniciativas particulares: prohibir las ‘tutelatones’, que se califican como una forma de manipulación política convocando a miles de ciudadanos a interponer tutelas para aumentar las posibilidades de una decisión favorable; y regular definitivamente el recurso de tutela contra providencias judiciales, que en opinión de los autores del proyecto sigue creando numerosos choques de trenes entre cortes, dilatando también los procesos.
Finalmente, la reforma de Cambio Radical, como se ha hecho en varias oportunidades en el pasado, plantea la eliminación de las contralorías departamentales, municipales y distritales. Lo que se busca es que se acabe la dispersión del ejercicio del control de los recursos públicos en organismos independientes y que todo el trabajo de control fiscal se concentre en la Contraloría General. De paso, se pretende evitar entes independientes sin recursos.
Con el aumento de requisitos para ser magistrado de las altas cortes y exigir una experiencia mínima de 25 años en la profesión de abogado, la cátedra universitaria o el ejercicio profesional, la iniciativa se complementa con la ampliación del periodo de estos a 12 años. El punto final de la propuesta de reforma constitucional es avanzar hacia la descongestión judicial del país y, en tal sentido, darles facultades jurisdiccionales a los notarios, registradores y, excepcionalmente, abogados.
Lo que queda claro es que Cambio Radical se le adelantó al gobierno del presidente Iván Duque, que ha anunciado también que tendrá su propio proyecto de reforma a la justicia. Ante esta situación, se conoce que desde el Ministerio de Justicia, hoy encabezado por Gloria María Borrero, ya se hicieron contactos con el propósito de realizar un trabajo conjunto y buscar consensos para sacara adelante la iniciativa.